martes, 24 de abril de 2012

Hambre de pan


Padre Santo:
A ti encomiendo mis versos; 
mi vida y mis anhelos.
Ayúdame papaíto, y dale sosiego
a este corazón partido;
a este loco apasionado 
con el alma de un herido.
Dale valor para perdonar 
humillaciones, mal queridas.  
Dale fuerzas para enfrentar
las fierezas del camino.
Dale paz para sanar
los sentimientos destruidos.
Dale amor para solventar 
este orgullo carcomido.
Dale paciencia, dale humildad
sin rencor para luchar 
contra la ira y la venganza 
y renacer un día más.
Gracias papaíto lindo,
por saciar mi hambre de pan
 
German Darío Ricaurte García
-panadero de la vida-