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domingo, 19 de enero de 2014

AROMAS DE MANGLAR

Si alguien preguntase: ¿a qué huele tu ciudad? 
Yo contestaría: «¡expide aromas de manglar!».
Y si volviese a preguntar: ¿... a qué huele tu manglar?» 
Confesaría:

«Después de mi ostracismo no recuerdo aquella edad
Imagén: Francisco Humberto Gomez Camacho
se borró de mis recuerdos ese aroma tropical; 
mi olfato está llorando de nostalgia y ansiedad, no huele aquel aroma perdido en el umbral.  

»Se me inunda la memoria, de lágrimas juntadas como el agua en el manglardulce y sal—, pero encuentro en mi niñez, aquel paisaje natural  ¡Cómo echo de menos los olores de la mar!,
mi pueblo, mi isla, mi amor de verdad
Tumaco de mi alma, mi tierra ancestral.

»Cruces de razas, 
indias con blancos; negros, morenas;
zambos, mulatas; mestizos y fieras... mujeres hermosas, hembras guerreras.
¡Nadie se escapa a tus raudas caderas!»

—Pero... ¿y el manglar? —diría el preguntón.

«Cada instante, cerca del manglar, el baile comienza —en un compás divino—
brindando a cada ser: tiempo, vida y pan; tierra seca, lodazal; agua dulce, agua de sal.
Y, como adarga natural, su mangle protege a la guama, el plátano, la yuca... el naranjal;
la palma, el chóntaduro, el caimito, el cacao y el maíz; el zapote y el palmito y
cuanto marisco y animal, vivan por allí, para dar a cada especie... biodiversidad.»

—¡Aaaah... Tumaco huele a playa, brisa y mar!—afirmaba el preguntón.

«Bueno, eso era antes. Ya, no es aquel Tumaco, ya no huele más a azahar.
¡Hoy el 'glifosato', está comiéndose el manglar!

MANCHO
Panadero de la vida


Dedicado a Francisco Gomez Camacho, "Mi Tico"; incansable tumaqueño que trabaja "in situ", por recuperar nuestros olores.

viernes, 7 de junio de 2013

VOLVER A EMPEZAR


Amor: si estuvieras conmigo
de mí te daría mi ser.
Sería como el sol y la luna
que sueñan con volverse a encontrar.

El aire soplaría despacio
buscando, entonar con su voz,
el canto que atravesase tu alma
y se escuchase en lo profundo del mar.

Las olas bailarían despacio
danzando al vaivén de éste Son.
Los peces cantarían un coro
tan dulce, como la miel del amor.

Entonces llegaría a tu espacio, 
pidiendo que regreses a mí...
La luna y el astro sol se unirían,
y todo ¡volvería a empezar!  


German Ricaurte
Panadero de la vida




martes, 24 de abril de 2012

Hambre de pan


Padre Santo:
A ti encomiendo mis versos; 
mi vida y mis anhelos.
Ayúdame papaíto, y dale sosiego
a este corazón partido;
a este loco apasionado 
con el alma de un herido.
Dale valor para perdonar 
humillaciones, mal queridas.  
Dale fuerzas para enfrentar
las fierezas del camino.
Dale paz para sanar
los sentimientos destruidos.
Dale amor para solventar 
este orgullo carcomido.
Dale paciencia, dale humildad
sin rencor para luchar 
contra la ira y la venganza 
y renacer un día más.
Gracias papaíto lindo,
por saciar mi hambre de pan
 
German Darío Ricaurte García
-panadero de la vida-

miércoles, 16 de noviembre de 2011

A gusto de todos



"El que crea para construir hace el bien. El que crea para destruir es el mal”. Pablo Neruda.

Yo, a cuenta de mi incapacidad...

Solo con el pasar del tiempo algunas frases que leemos llegan a ser comprendidas, de manera consciente, a partir de alguna confusa inspiración y se convierten en detonantes del cambio que necesitamos para transformar nuestro entorno.
Inspirado en la inocencia para disipar las riadas de lágrimas que inundaron mis sentidos y desbordaron mi corazón, aquel día sentí liberar mi alma cuando percibí por primera vez las maravillas dibujadas en el lienzo de mi vida. Me esperaban para ser pintadas.
Aun cuando la imaginación que forzaba mi voluntad se resistía al cambio, acepté comprender bajo el amparo del perdón que, además del talento que podemos llevar dentro, también es necesaria la luz que emana el cielo, desde nuestro corazón, para dibujar sin miedos y sin rencores y sin iras y sin venganzas un nuevo amanecer pintado con pasión.

Fue después de mucho borrar...

Con la tinta mágica del amor repintaba de nuevo cada bosquejo, día tras día, en el taller de mi corazón y sobre el lienzo de mi vida, hasta que apareció tendida la paleta de mil colores de la mano del gran pintor, para el deleite de mi creatividad. Así pues, aparecieron la esperanza y la Fe y la ilusión para trasformar los miedos, las angustias y la sinrazón, que manchaban mis trazos, por el esfuerzo y la constancia y el valor y mi talento enriquecía los nuevos paisajes que afloraban brillantes con luz propia ante el espejo. 

¿Será que la mentira o la duda o el temor aún nublaban mi campo de visión?... Porque a veces también aparecían nubarrones y lluvias y tormentas. Nunca lo supe. Enseguida asomaban de nuevo los detalles más pequeños para comprender mejor cada día este mensaje que dice: “Si amas a Dios, a tus padres y al prójimo como a ti mismo, es que haces el bien. Por tanto, te espera salvación”. 

¿Será entonces que el amor es la base de toda relación?, me pregunté. Quizá sea cierto que basamos nuestra vida en el amor, pero, nuestras relaciones se basan en otros cuentos, me dije otra vez; porque seguimos sin confiar, sin creer, sin perdonar o lo que es lo mismo, seguimos sin Amar.

Fue así como un nuevo detalle brilló de nuevo: siempre podemos pintar nuevos paisajes en el lienzo de nuestra vida, a lo mejor, el gran pintor nos deja matizar los colores con nuestros sentimientos ¡A gusto de todos!

Desde entonces…
Escribo mis experiencias en este mar literario que la vida me invita a cruzar a diario e intento nadar con brazada lenta, para no acalambrar mi mente, en el frío espacio de la razón. La brújula de la inocencia me guía hasta la orilla de cada puerto, mientras espero paciente para comprender otras frases de los grandes, como Neruda, y logre continuar mi propio viaje.

"El que cree para el bien, cree en Dios. El que cree para el mal, mal está”. German Darío Ricaurte García

Panadero de la vida.


lunes, 18 de julio de 2011

SOMBRAS EN LA ARENA

Foto: Oscar Dario Jiménez Escruceria

Dicen que estoy loco, pero... ¡éste loco mira!

Mira unas gaviotas

acechando la comida;
suspendidas en el aire
como amainan la agonía
de un pobre pez que salta
desbocado hacia otra vida.

Mira una barca roja
como traza su destino,
navegando con la estela
un bello paisaje marinero
 deja atrás el tiempo
que retrasa a su barquero.

Dicen que estoy loco, pero... ¡éste loco mira!

Mira un cielo azul
 que baña por la costa el horizonte
ilumina a las gaviotas, 
la luz del sol y alrededores;
dando el paso a la noche
enamorada de sus flores.

Excitado por la luna
aprecia el mar en su bravura
recuerda de la altura,
los temblores y las dudas
de una ola de recuerdos
que revienta con la espuma

Dicen que estoy loco, pero... ¡éste loco mira!

Mira como llora
una conciencia acusadora,
por su alma temerosa
tras la mente soñadora...
su mirada va perdida,
como el pez, ante la aurora.

Pero hipnotizado en la natura
por la más cálida brisa, ¡de repente!
cambia la amargura
por su mágica sonrisa.
Y dirigiéndose a la orilla
se arrastra entre la arena,
de rodillas mira al cielo
clamando en cada verso
la pregunta que hoy le abruma:

«¿Quién está más loco:
el que mira en blanco y negro contemplando el lado oscuro 
o el que admira con dulzura los colores de la vida...,
sin quedarse en la atadura, como sombras en la arena?
Quién está más loco, ¡ah!»


German Ricaurte
Panadero de la vida

martes, 22 de marzo de 2011

Alma herida



Mi alma está partida, sufre una gran herida.
Su mirada va perdida sin hallar una salida.

Desahoga, alma mía, la ira
que alimenta la injusticia.
Oremos al de arriba
que, no reine la violencia
para no avivar el fuego
que produce la impotencia.

¡Llora alma mía! 
¡Llora alma mía!


Con pétalos de rosas, tú, acaricias mi princesa.
Te deslizas por el aire, y  contemplas su belleza.

-¡Oh! Dulce rostro herido, refleja su nobleza.
Su corazón está afligido
pide al cielo fortaleza.
¡Aguanta en seco, su dolor!
hasta amainar con su rencor.


¡Llora alma mía! 
¡Llora alma mía!

Mi alma está partida, sufre una gran herida.
Su mirada va perdida sin hallar una salida.

Las lágrimas del cielo, inundan el camino,
son ángeles que lloran por lo acontecido.
Luceros que chorrean sobre el pergamino:

"Qué sería la vida, sin los golpes del destino"


¡Llora alma mía! 
¡Llora alma mía!

Mi musa yace ajena,  alejada en un rincón. 
Sollozando este poema de triste inspiración.
¡Alíviate alma en pena!
 y devuelve la ilusión.

Mi alma está partida, sufre una gran herida.
Su mirada va perdida sin hallar una salida.

Descansa y no llores más...
¡Alma mía, herida!












-panadero de la vida-





lunes, 24 de enero de 2011

TUMACO: tierra de paz


Tristeza siento 
con el último acontecimiento de mi pueblo natal;
el miedo me hace temblar el alma desde mi cuerpo a la eternidad
como aterrorizada anda la gente gente en mi Tumaco: tierra de paz.

Tras sus cuchos reinan 
la barbarie y la impunidad;.el patrimonio inscrito 
de bandoleros sin piedad: “guerrillos”, “paras”, “narcos”, “bandas criminales”... 
Todo bajo la vista gorda de la autoridad.

Por sus calles nadie sale a caminar;
la muchedumbre tumaqueña refugiada tras su altar— 
suplica paz para su hogar,
bendición y libertad. 

En sus parques llenos antes
de jóvenes echados pà lante, escriben:
“Aquí abunda la soledad, la ignominia y el peligro,
el desempleo y el azar, la locura terrorista… Ya no queda ni Pias-Pias”

Recuerdo a doña Merengo: «échele ‘yuyo’ que... después, yo vengo»;
A la negra Pancha en el mercado, convidándome: «Hola niño Mancho, ¡venga pruebe este tapa’o!».
Yo quería piangua, de ceviche
o camarón en encoca’o.
Tal vez tollo bien suda’o  
o un caliente  pusanda’o, de Serrana, la otra carne del
mercado.

En el Puente del Medio, el pesca'ito frito;
en el Pindo, el Pepepan, la Guama y el Caimito;
en San Judas(la cancha), unas fritas empanadas.
¡Aaah! ¡Bellas épocas de galladas!
‘Gallada Pecuéca’ era la mía…
¡Tantas embarradas!
Lugar aparte guardo en un rincón para
los secos del Puente del Comercio;
las picadas de ‘Las velas dos’(en la esquina del billar);
la jaiba, el cangrejo, la chautiza, el ‘plu con pla’,
nuestro rico sabor a mar... Mmmm, qué rico, ¡madre mía!
¡La cevichecría!

Para un Son, en ‘El Mesón’.
En el Morro, donde ‘Rafa’.
Una botellas de Cristal en Candilejas, quien mandaba la parada.
El galeras, en el Puente a la bajada
—de ida o venida—
según con quién nadabas.

Solía nadar en La Playita, 

detrás de la Avenida;
en el Bajito incluso hasta en ‘La Rada’.
Pescaba en un potrillo vigiando entre las casas; 
zarpaba a Bocagrande, de noche y madrugada.
¡Manglares de pasada!

Hoy, desde la distancia, 
a nuestros habitantes pido tolerancia.
A sus dirigentes, se acuerden de su infancia. 
Por favor: inviertan en los niños y proyecten un futuro —sin tanta ignorancia—. No aparezcan sólo en época de elecciones, para después… ¡Hala!
¡A repartirse la ganancia!

«¿Qué podemos hacer, de nuestra parte, para volver a disfrutar de un nuevo amanecer en paz?»
No lo sé. Pero, tal vez, un cambio de valores, de actitud, de compromiso, de Fe y de confianza, por parte de los administradores del poder, nos caiga así de bien, como la Cáncharina a la Otalla de la "Ye" ¡El desayuno más sabroso para aquel amanecer¡
MANCHO




07 Noviembre de 2010
"Dedicado a mis amigos que están en el cielo, víctimas de éstos acontecimientos"


Panadero de la vida